Hija de un militar torturado hasta la muerte durante la dictadura de Augusto Pinochet, es la candidata socialista para las presidenciales del 12 de diciembre. Y encabeza ampliamente todas las encuestas.
Efectivamente la sociedad chilena ha cambiado. No ha sido de la noche a la mañana, sino un proceso. En el caso de las mujeres hemos ido ocupando cada vez más espacios además de sumarnos a la fuerza laboral. Aún recuerdo en los tiempos del régimen militar cómo las mujeres encabezaron las organizaciones sociales para luchar por la democracia. Lo que faltaba es que las mujeres empezáramos a asumir espacios de poder.

—Uno de los ejes del cambio democrático en Chile ha sido la transformación del Ejército. Usted fue ministra de Defensa, ¿cuán profunda ha sido esa transformación?

—El Ejército ha vivido un profundo proceso de cambio, lo ha acercado a la sociedad. Hoy vemos un Ejército mejor preparado, más profesionalizado, y comprometido institucionalmente con la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho. Creo que es un cambio que ha llegado para quedarse. Me siento orgullosa de lo que hemos logrado.